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Lección 6 — IV Trimestre 2026

Mostrando ser bondadosos

Fecha sábado 07 de noviembre de 2026
Verso / Texto de memoria Efesios 4:32
Lectura bíblica Lucas 10:25-37; Efesios 4:25-32
"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo." (Efesios 4:32)
Objeto / Objetivo de la lección

Comprender que los hijos de Dios deben reflejar el carácter de Cristo mediante actos de amor, misericordia y servicio hacia los demás.

Comentario

Considerando las escrituras vemos como Dios es el máximo ejemplo de bondad, pues diariamente derrama sus bendiciones sobre justos e injustos. Su misericordia se manifiesta en la provisión, el cuidado y la paciencia que muestra hacia la humanidad. Cuando comprendemos cuán bondadoso ha sido Dios con nosotros, surge el deseo de tratar a otros con la misma compasión. La bondad cristiana es una expresión visible del amor de Dios obrando en el corazón del creyente.

Jesús enseñó la importancia de la bondad mediante la parábola del buen samaritano. Mientras otros pasaron de largo ante la necesidad del hombre herido, el samaritano decidió detenerse y ayudar. Este relato demuestra que la verdadera bondad no se limita a palabras de simpatía, sino que se expresa mediante acciones concretas. Muchas personas necesitan una palabra de ánimo, una muestra de afecto, una ayuda material o simplemente alguien que las escuche. Los hijos de Dios deben estar atentos a estas oportunidades de servicio. La bondad requiere sacrificio, tiempo y disposición para poner las necesidades de otros por encima de la comodidad personal. Así reflejamos el amor práctico que Cristo mostró durante su ministerio terrenal.

La bondad también se manifiesta en la manera en que tratamos a quienes nos han ofendido. Efesios 4:32 nos exhorta a ser misericordiosos y perdonadores. En un mundo donde predominan el resentimiento y la venganza, el creyente está llamado a responder con gracia y compasión. Perdonar no siempre es fácil, especialmente cuando las heridas han sido profundas. Sin embargo, recordamos que Dios nos ha perdonado una deuda mucho mayor mediante el sacrificio de Cristo. La bondad transforma las relaciones humanas y contribuye a la paz dentro de la familia, la iglesia y la comunidad. Un corazón bondadoso refleja la presencia de Cristo.

Muchas personas son atraídas al evangelio cuando observan el amor genuino manifestado por los creyentes. Las buenas obras no nos salvan, pero sí evidencian la obra salvadora de Dios en nuestra vida. Jesús enseñó que nuestras buenas acciones deben glorificar al Padre celestial. Cuando practicamos la bondad con sinceridad, mostramos al mundo una pequeña muestra del carácter divino. Cada acto de servicio, cada palabra amable y cada gesto de misericordia puede convertirse en una oportunidad para compartir el amor de Cristo.

Conclusión

A través de actos de misericordia, servicio y perdón, reflejamos el carácter de Cristo y damos testimonio de su gracia.

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