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Lección 9 — IV Trimestre 2026

El Fariseo y el Publicano

Fecha 28 de noviembre de 2026
Verso de memoria Lucas 18:14
"Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido" (Lucas 18:14).
🎯 Objetivo de la lección

Que los niños comprendan la importancia de la humildad y aprendan que Dios mira el corazón más que las apariencias externas.

📖 Comentario

En la historia aparecen dos hombres que fueron al templo a orar. El primero era un fariseo, una persona muy respetada por su conocimiento de la Ley. El segundo era un publicano, un cobrador de impuestos que era despreciado por muchos. El fariseo oró hablando de sí mismo y de todas las cosas buenas que hacía. Agradecía no ser como otras personas y mencionaba sus ayunos y ofrendas. Sin embargo, su oración mostraba orgullo y una actitud de superioridad. En cambio, el publicano permaneció a cierta distancia, no se atrevía ni siquiera a levantar los ojos al cielo y reconocía humildemente sus pecados delante de Dios. Esta diferencia de actitudes fue el centro de la enseñanza de Jesús.

Jesús explicó que Dios aceptó la oración del publicano porque fue sincero y humilde. El publicano entendió que necesitaba la misericordia de Dios y no trató de justificarse a sí mismo. Esta parábola enseña a los niños que Dios no se impresiona por las apariencias, los títulos o las habilidades de una persona. Lo que realmente le agrada es un corazón humilde y arrepentido.

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Colorear el siguiente dibujo - El Fariseo y el Publicano
✨ Conclusión

Cuando nos acercamos a Dios con sinceridad y humildad, recibimos Su gracia y Su bendición.

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