Lección 10 — III Trimestre 2026
La Paz en la Creación
«Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.» (Isaías 11:6)
Objeto de la lección
Estudiar la restauración de la naturaleza durante el milenio.
Isaías 11:6; Isaías 11:7; Génesis 1:30; Oseas 2:18; Génesis 1:26; Romanos 8:21; Salmos 85:10; Salmos 19:1
- ¿Qué nos enseña esto sobre el pecado?
- ¿Por qué Dios restaurará la naturaleza?
- ¿Qué esperanza nos da?
Conclusión
Dios restaurará completamente su creación. El milenio es evidencia de su poder restaurador.
Comentario
El pecado afectó no solo al hombre, sino también a la naturaleza. Durante el milenio, esta será restaurada. Isaías 11:6–9 describe una convivencia pacífica entre animales. El lobo y el cordero vivirán juntos, rompiendo el orden natural actual. Esto indica la eliminación de la violencia en la creación y un retorno parcial al Edén.
La paz en la creación no es simplemente la ausencia de conflicto, sino la restauración del orden original establecido por Dios. En Génesis 1:30 se observa que toda la creación coexistía en armonía antes del pecado. La restauración descrita en Isaías 11 es una reversión parcial de los efectos del pecado.
Esta armonía en el reino animal refleja un cambio profundo en las leyes que actualmente rigen la naturaleza. La hostilidad entre depredador y presa será reemplazada por convivencia pacífica (Oseas 2:18), lo cual indica una transformación sobrenatural sostenida por el poder de Dios.
Esta paz también influirá en la relación entre el ser humano y la creación. El dominio dado al hombre en Génesis 1:26 será restaurado bajo condiciones de justicia y obediencia. El hombre ejercerá un gobierno responsable y alineado con la voluntad de Dios.
La paz en la creación tiene una dimensión escatológica que apunta hacia la eternidad. Aunque el milenio presenta una restauración notable, no representa aún la perfección absoluta. Como enseña Romanos 8:21, la creación será completamente liberada de la corrupción en el estado eterno.
Al contemplar un mundo donde la violencia natural ha sido removida, la humanidad reconocerá de manera más evidente el carácter bueno y ordenado de Dios. Como declara Salmos 19:1, los cielos cuentan la gloria de Dios; en el milenio, toda la creación será un testimonio viviente de su justicia y paz (Salmos 85:10).